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miércoles, 12 de abril de 2023

CGT, CNT y Solidaridad Obrera presentan un acuerdo para la unidad de acción de las tres organizaciones. Un paso histórico para el anarcosindicalismo.

Treinta años después de la división del anarcosindicalismo histórico, las tres principales organizaciones del Estado español, la Confederación General del Trabajo (CGT), la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y la Confederación Sindical Solidaridad Obrera han presentado un documento conjunto titulado A la clase trabajadora. Por la movilización y la confluencia. En la presentación del escrito ante la opinión pública han intervenido Maribel Ramírez, Secretaria de Acción Sindical de CGT, Antonio Díaz, Secretario general de CNT y José Luis Carretero, Secretario general de Solidaridad Obrera. El acto se ha realizado en la sede de la histórica Fundación Anselmo Lorenzo, ligada a la CNT, depositaria del principal archivo del movimiento libertario de nuestro país.

En un ambiente de camaradería y buenas intenciones, las tres portavoces han expresado el significado del acuerdo alcanzado. Antonio Díaz de CNT ha expresado que la confluencia tiene como objetivo “fomentar la lucha de la clase obrera”. Por su parte Maribel Ramírez de CGT ha expresado que “es una responsabilidad de todas empezar a confluir y llevar a cabo una lucha conjunta ante las agresiones que se están produciendo por parte del capital y el Estado”. En ese sentido, José Luis Carretero de Solidaridad Obrera ha expresado que la unidad de acción que plantea el documento llega cuando nos encontramos en una “encrucijada histórica” y ha añadido que las tres organizaciones comparten un “pasado común” y que lo que se está planteando es “un acuerdo de presente, para construir un futuro”.

Después de las felicitaciones compartidas y las declaraciones de intenciones, el acto ha desarrollado los puntos que menciona el comunicado, comenzando por la reivindicación de unas pensiones públicas dignas. Antonio Díaz ha expresado que hay que “fomentar la idea de que quienes tenemos que luchar por las pensiones somos las y los trabajadores”, y no solo las personas pensionistas. Maribel Ramírez ha añadido que hay que intentar que la juventud se involucre en esa lucha, y José Luis Carretero ha puesto como ejemplo de lucha lo que está ocurriendo ahora mismo en Francia con las luchas por la edad de jubilación. Continuando con el desarrollo del escrito también se ha hablado de la lucha sindical contra la brecha salarial, la reivindicación del feminismo y la defensa de los servicios públicos.

Las tres representantes anarcosindicales también han compartido la idea del sindicato como “nuevas instituciones del común”, en palabras de José Luis Carretero, que representen a una clase obrera diversa, con “multiplicidad de sujetos”, que tiene que ver con las y los trabajadores de las empresas estratégicas, pero también de las pequeñas empresas, los trabajos precarios y las trabajadoras autónomas. Desde la mesa también han dejado claro “diferencia organizativas” entre las tres fuerzas sindicales, pero como ha expresado Maribel Ramírez “están unidas por el mismo fin” para añadir en tono de broma que había que agradecer “al capital y el Estado” que haya favorecido con su acción en contra de los intereses de la clase obrera “sentar a las tres organizaciones en la misma mesa”.


También las tres organizaciones anarcosindicales han expresado su preocupación por la guerra en Ucrania, de la que han manifestado la principal perjudicada es la clase obrera. Antonio Díaz ha recordado al respecto que el “antibelicismo” es una seña de identidad del anarcosindicalismo. José Luis Carretero ha apuntado como precisamente la guerra cercena libertades públicas, produce derivas autoritarias, y afianza leyes como la Ley Mordaza que en nuestro país ha derivado en que haya gente “en las cárceles por escribir un tuit”. En ese sentido el representante de Solidaridad Obrera ha señalado que los sindicatos presentes debían ser “escudos en defensa de los derechos conquistados”.

Precisamente desde esa lógica de confluencia, apoyo mutuo y solidaridad de clase, durante todo el acto ha estado muy presente la situación de las compañeras de CNT represaliadas en la Suiza de Gijón. Maribel Ramírez lo ha expresado de una forma clara y contundente: “Si nos tocan a una, nos tocan a todas”. El acto se ha cerrado con distintas intervenciones del público que se han felicitado por el acuerdo y que han animado a que sea solo un primer paso para iniciativas conjuntas que vayan de la mano no solo desde la lucha sindical sino también desde el encuentro social en pueblos, barrios y ciudades. Precisamente, para Miguel Fadrique, Secretario general de CGT, “el ejercicio de responsabilidad que las tres organizaciones estamos llevando a cabo debe de ir más allá de un comunicado y una rueda de prensa. Esa responsabilidad nos tiene que llevar a construir una alternativa sindical y social seria, un espacio que trabaje de manera conjunta día a día y en el que la mayoría de la clase trabajadora se vea reflejada. Por encima de las siglas esta la defensa de unos derechos laborales y sociales cada vez más deteriorados; y frente a esto, solo la unidad de la clase trabajadora va a conseguir revertir dicha situación”.

lunes, 25 de abril de 2022

1º de Mayo 2022: Los derechos se conquistan luchando

 Ni nos harán creer, ni nos harán callar

Lo que se prometía como la solución a los problemas de la clase trabajadora no ha supuesto más que un nuevo y enorme fiasco; la nueva reforma supone la definitiva legitimación y consagración, por parte del autodenominado gobierno más progresista de la historia, de aquellos aspectos más lesivos que ya se avanzaron en las  reformas laborales de 2010 (gobierno Zapatero) y de 2012 (gobierno Rajoy).

Entre otras cuestiones, se quedan los mecanismos que facilitaban los despidos (no se recuperan indemnizaciones ni los salarios de tramitación), se quedan las razones intangibles de las previsiones económicas (pérdidas previstas o futuras) para poder llevar a cabo despidos colectivos, o la no intervención de la autoridad laboral en los ERE.

De los convenios de empresa, únicamente se garantiza la igualdad salarial, pero no lo demás. Y en materia de subcontratación, va a haber que lucharla en los juzgados sin lugar a dudas, ya que no se da una solución clara a quienes realizan igual trabajo pero no reciben igual salario.

Mientras tanto, el coste de la vida sigue encareciéndose a toda velocidad, sin que las rentas de la clase trabajadora crezcan al mismo ritmo. En unos casos, con la complicidad activa de los sindicatos mayoritarios. En otros, por culpa de una estudiada pasividad por parte de quienes gobiernan. Bienes de primera necesidad alcanzan su precio récord un mes tras otro. Ni los salarios ni las rentas básicas tienen una actualización que se equipare al encarecimiento del coste de la vida. En todos los frentes podemos observar lo mismo: pensiones que no se revalorizan, convenios que se quedan congelados…

Ahora, además, cuando apenas hemos empezado a pagar las consecuencias de la crisis del Covid 19, se avecinan las de la guerra de Ucrania. El sistema capitalista ya ha puesto a funcionar su maquinaria para que de nuevo seamos las trabajadoras y trabajadores quienes asumamos los sacrificios y lo van a hacer como siempre, con la complicidad de los sindicatos mayoritarios, que sin lugar a dudas nos van a vender una vez más, como ya lo han hecho con las reformas laborales, con el llamado Pacto de Rentas.

A la CGT ni la harán creer ni la harán callar, por más operaciones propagandísticas que lleven a cabo quienes prometían asaltar los cielos. Las conquistas sociales se consiguen en la calle y no en las urnas. Las verdaderas conquistas sociales, las que suponen una verdadera transformación, jamás han surgido de un pacto entre oligarquías.



viernes, 20 de noviembre de 2020

84 AÑOS DE LA MUERTE DE DURRUTI

 Hoy, 20 de noviembre se cumplen 84 años de la muerte del histórico anarquista Buenaventura Durruti.


Durruti (León, 1896-Madrid, 1936), ya era casi una leyenda en 1931. Por entonces, una pluma nada sospechosa de simpatía hacia el anarquismo como la de Ilya Ehremburg, escribía sobre él: «Era un obrero metalúrgico que había luchado en las barricadas. Luego, ha asaltado bancos, arrojado bombas y ha secuestrado jueces. Antes había sido condenado a muerte tres veces: en España, en Chile, en Argentina. Ha pasado por innumerables cárceles y ha sido expulsado de ocho países. Ningún escritor se propondría narrar la historia de su vida: ésta se parece demasiado a una novela de aventuras».

Su padre, un obrero socialista que tuvo ocho hijos, de los cuales Buenaventura fue el segundo, lo llevó siendo todavía muy joven a trabajar como aprendiz de mecánico con Melchor Martínez, un socialista destacado en su ciudad natal.

Buen mecánico y buen sindicalista

Éste le aseguró que haría del muchacho tanto un buen mecánico como un buen socialista. En 1912, Durruti ingresó en la UGT, pero no tardaría en sentirse incómodo ante la moderación de la socialdemocracia. Después de abandonar el taller, trabajó como montador de lavaderos de carbón y pronto se vio envuelto en la lucha de unos mineros que pugnaban por expulsar a un ingeniero antiobrero. Entre todos lograron echarlo.

Durante la huelga general de 1917, Durruti desplegó una intensa actividad, contribuyendo a la quema de locomotoras y al levantamiento del tendido de las vías de los trenes lo que conllevó el despido de la empresa, así como a ser buscado por la guardia civil que lo tenía fichado. También fue expulsado por su radicalismo, de la UGT.

Después de ingresar de la CNT, Durruti huyó a Francia, para volver a efectuar diferentes misiones de agitación hasta que fue detenido por la guardia civil y trasladado a San Sebastián, sometido a un Consejo de Guerra y encarcelado, pero logró evadirse. En 1920 se encuentra en Barcelona. Por aquella época organiza el grupo llamado «los justicieros», cuyo terreno de acción se repartía entre Aragón y Guipúzcoa.

miércoles, 5 de agosto de 2020

6-A: Ponte una pajarita y recuerda a Ramón Acín

Ramón Acín, anarquista, maestro, periodista y artista nació en Huesca un 30 de agosto de 1888 y fue cruelmente asesinado por el fascismo el 6 de agosto de 1936.

  
Su vida en Huesca transcurre entre sus clases, su dedicación al arte y su militancia en la CNT que le costó cárcel, exilio y finalmente su muerte y la de su mujer.
  
Hoy en día se le recuerda más vinculado a su obra artística, tanto pictórica como escultórica, que a su vida militante. Pero ni su obra ni su magisterio podrían entenderse plenamente al margen de su implicación en el movimiento libertario.
  
El 18 de julio de 1936, como representante de la CNT, es una de las personas que van a reunirse con el Gobernador de la capital oscense para pedir armas y lealtad a la República. Con falsas promesas se retira a su domicilio. La traición y mentiras del Gobernador harían que Huesca cayera en manos fascistas al día siguiente. Ramón se ve obligado a esconderse en un hueco tras un armario junto a su mejor amigo Juan Arnalda. Cansado de ver cómo los falangistas maltrataban a su mujer en busca de información sobre su paradero, Acín tomó la resolución de entregarse. Antes, le dibujó a Arnalda un bigote para que pudiera escapar camuflado en la noche. Arnalda murió en Francia en 1977, Acín en las tapias del cementerio de Huesca unos días después, el 6 agosto de 1936. A pesar de haberse entregado para evitar las torturas a su mujer Conchita Monrás, los falangistas también se la llevaron detenida y fue asesinada el 23 de agosto junto a otras 94 personas.
  
Ramón fue una persona querida y recordada. Dejó una huella profunda entre sus alumnos, en especial en Francisco Ponzán, héroe durante la II Guerra Mundial, que llegó a pedir ser enterrado junto a su maestro; las tropas nazis lo asesinaron y quemaron a las afueras de Toulouse impidiendo cumplir su deseo. Pero antes de tan siniestro final, Paco homenajeó a su manera a su maestro y amigo: en noviembre de 1941 se infiltró junto a otros compañeros en Barcelona y llevaron a cabo una acción en recuerdo de Acín y Durruti repartiendo decenas de pajaritas para que los y las barcelonesas se las pusieran en la solapa.
  
Las Pajaritas es quizá el monumento más conocido de Ramón, erigido en el Parque de Huesca el año 1929. Cuando el autor supo de la intención del Ayuntamiento de Huesca de construir un parque en la ciudad, escribió lo siguiente: "Las aguas, las escuelas, los árboles. He aquí los tres problemas capitales de la ciudad. Todo para los niños, la higiene, la cultura, la alegría y la salud. Los niños son la única esperanza de un mañana mejor". Las Pajaritas sobrevivieron a la guerra y la dictadura y siguen presentes hoy en día en el Parque.
  
Para recordar a Ramón, queremos rememorar la acción de Paco Ponzán mezclando lo analógico y lo virtual. Animamos a la gente a ponerse una pajarita de papel en la solapa o en la terraza de un bar, o en su mesa de trabajo pero también a poner la imagen que adjuntamos en los perfiles de las Redes Sociales, de WhatsApp a Facebook, Twitter...
  
Que la crueldad del fascismo no logre borrar su recuerdo.
Ateneo Paco Ponzán