martes, 14 de diciembre de 2021

El TS desestima el recurso sobre ERTE en Atos IT

F A L L O

Esta Sala ha decidido: 

 

1. Desestimar el recurso de casación interpuesto por la Confederación General del Trabajo, representada y asistida por la letrada doña Aránzazu Escribano Clemente.

 

2. Confirmar la sentencia de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional 

42/2021, 18 de marzo de 2021 (proc. 171/2020). 

 

3. No imponer costas, haciéndose cada parte cargo de las suyas. 

Desde CGT Seguiremos Luchando por defender los derechos de las personas trabajadoras de Atos IT, aunque otros sindicatos defiendan los ERTES y los incumplimientos de la ley.


 

viernes, 10 de diciembre de 2021

Elecciones Sindicales Albarracin 25: VOTO POR CORREO

El día 13 de enero de 2022 se celebrarán elecciones para comité de empresa en el centro de trabajo de Albarracin 25.

Si no puedes asistir a votar presencialmente, puedes optar por la modalidad del voto por correo, que lo deberías solicitar cuanto antes, debes tener en cuenta que el tiempo que te tomes para ejercer tu derecho a votar (tanto presencial como por correo) es tiempo de trabajo efectivo.

1-. El primer paso es comunicar a la Mesa Electoral, mediante un correo electrónico, que quieres votar por correo, enviándolo a la dirección de correo electrónico:

 dl-es-mesaelectoral-atositmadrid-albarracin@atos.net

Ejemplo de escrito a la mesa de voto por correo:

                 Yo XXX XXXX con DNI XXX XXXX solicito formalmente a la mesa electoral de Atos IT Albarracin 25, el voto por correo y se me envíe a la dirección XXXXXXXXX.

    2-. La Mesa te remitirá, a la dirección postal que le hayas indicado, las  papeletas de todas las candidaturas y el sobre donde podrás introducir tu opción.

    3-. Una vez recibida la documentación por parte de la Mesa Electoral (Papeletas de candidaturas, sobre pequeño, voto, sobre mediano e instrucciones), puedes realizar el Voto por Correo acercándote a una oficina de correos y realizarlo de esta manera.

·       Haz una fotocopia de tu DNI

·       Introduce la papeleta del voto, en el sobre pequeño y ciérralo.

·       Una vez cerrado el sobre pequeño que contiene el voto, acércate a una ventanilla de admisión con el sobre pequeño, la copia de tu D.N.I., el sobre mediano.

·       En la ventanilla, en el sobre mediano, introduce el sobre pequeño (con tu voto) y fotocopia del DNI.

·       Cierra el sobre mediano y pon tu nombre y dirección en el reverso.

·       Si en el sobre mediano no aparece la dirección de la mesa donde enviar el certificado, escríbela tú.

        


·       La persona de admisión formalizara el envío como Certificado Urgente y te entregara el resguardo de imposición del certificado.

RECUERDA: si el día de la votación quieres ir a votar personalmente, lo puedes hacer. Vota en la mesa que te corresponde e indica que realizaste el voto por correo para que la mesa destruya tu voto por correo.

      4-. Reembolso de gastos del Certificado.

·       Se reembolsarán los gastos ocasionados como ‘nota de gastos’, según el procedimiento. La nota de gastos deberá contabilizarse en el WBS/CECO al que habitualmente imputa la persona trabajadora.

        ·       Se debe adjuntar el justificante de pago de los certificados, expedido por correos.



jueves, 9 de diciembre de 2021

La cara B del Tercer Sector

 Desde que el ser humano vive en sociedad, se han ido desarrollando diferentes  formas de hacer frente a las necesidades sociales que emergen de la vida en común y del proceso de adaptación al medio. Estas formas, las necesidades y hasta el lenguaje que utilizamos para designar a las personas  objeto de intervención social, han ido evolucionando a lo largo del tiempo en función del momento sociopolítico.

El ámbito de la intervención social aparece con las modernas sociedades del bienestar, con el Estado de derecho y con la preocupación por el desarrollo de la persona en una sociedad justa. La realidad es que nos encontramos en un escenario social donde las  carencias  sociales y económicas se han normalizado de una manera desoladora. La Administración en primera instancia y la mayoría de la población en último lugar, admite sin pudor que vivimos en un modelo que genera desigualdades y situaciones injustas que llevan a  buena  parte  de la población a sobrevivir. Así como que en invierno hace frío y que el agua moja.

Asumiendo esta derrota por la justicia y la igualdad, la propuesta para generar sensación de equilibrio o para lanzar el máximo de muletas posibles es la Constitución Española de 1978, que define nuestra sociedad como un Estado Social y Democrático de Derecho e inicia un proceso tendente a construir en el Estado español  un  Estado del Bienestar, que se define como el conjunto de acciones llevadas a cabo por parte de los diferentes gobiernos para conseguir una mayor redistribución de los recursos y mejorar el bienestar general de la población. Se produce, por tanto, una intervención del Estado en la economía y la sociedad para combatir la desigualdad en estos ámbitos y repartir los beneficios de forma más equitativa entre la población. Pero no directamente, no a largo plazo, no con objetivos de transformación.

Esta intervención se hace, en la mayor parte de los casos, a través de un entramado de ONG, empresas, cooperativas, entidades vinculadas a la economía social, etc. que se presentan a concursos públicos, firman convenios y diversos acuerdos que tienen como finalidad  ganar la prestación de determinados servicios  que  las  administraciones públicas no garantizan de manera directa y prefieren externalizarlos a cambio de reducir dramáticamente los costes. Costes minimizados que repercuten, en su gran mayoría, en gastos en contrataciones de personal.

esas personas trabajadoras, consideradas «gastos» por las entidades que constituyen eso que se conoce como Tercer Sector[1]arrastramos años de precariedad, protagonizados por esos pliegos en los que se compite por ver quién contrata a la persona de manera más barata y en peores condiciones. Esa entidad que consiga a la persona trabajadora más precaria, se lleva el servicio. La dignidad económica que te niega el pliego administrativo, te la repone la empresa cargada de valores humanitarios y sociales que hacen que la rueda de la explotación siga girando mientras miramos para otro lado; mientras seguimos atendiendo a todas esas personas que están casi igual que nosotras pero no le pagan a final de mes por trabajar a favor de la justicia social; mientras seguimos ampliando día a día nuestra  jornada para poder llegar a todas las personas que nos necesitan, no vaya a ser que  encima nos echen por no llegar a objetivos. Sí. Objetivos. Sí. Tercer Sector. Sí. Mejorar la vida de la gente. Sí. Dignidad. Sí. Derechos. Sí. Igualdad. Sí. Contradicciones, muchas contradicciones.

El capitalismo es lo que tiene, hace magia y consigue que se gestionen ONG igual que se gestionan bancos. Los segundos cuentan clientes y cuánto dinero tiene cada uno. Las primeras cuentan pobres y cada año hay que atender a másY si para atender a más tenemos que ser menos trabajando, mejor. Seguro que la ratio se puede estirar un poco más y seguir reduciendo personal para ganar el pliego el próximo año. si ya ven que van muy justos, que igual les pueden acusar de hacer una oferta temeraria, pues ya si eso justifican puestos de acción voluntaria. Porque sí, en este llamado Tercer Sector en donde trabajamos por la construcción de una sociedad más justa, la voluntariedad sale todavía más barata que  los  contratos de trabajo. Porque hay mucha perversión bajo el concepto de participación solidaria de la ciudadanía en la sociedad. Y las contradicciones son también muy visibles porque todo vale cuando se trata de atender a pobres, a personas en situación de vulnerabilidad o estigmatizadas. Eso que nunca harías con el circuito eléctrico de tu casa: dejarlo en manos de una persona con mucha voluntad pero sin el conocimiento necesario, se hace cada día en estas entidades. Porque no olvidemos que ahorrar y sumar es lo que cuenta. A ver cómo se le explica a la administración pública de turno que no hemos llegado al número de pobres que preveían los pliegos.

Si en algún momento la entidad de turno se plantea que quiere tener una línea de intervención propia, no sujeta a financiación pública, que vaya 100% acorde con sus principios y que, en el mejor de los casos, permita mejorar un poco las condiciones laborales, entonces lanzan a la calle a  los riders de las ONG. Esas personas que carpeta en mano y con el chaleco del color que corresponda tienen como misión captar personas socias bajo la lluvia, el sol, el frío, el calor y siempre exigiéndoles grandes sonrisas. Personas que cobran por objetivos (si no consiguen personas que aporten X cantidad de dinero, no cobran). Personas que ni siquiera son contratadas, en una gran mayoría de casos, por las entidades para las que captan negocio, sino que son contratadas por empresas externas especialistas en captación que hacen su negocio con esto. Así de especializado está este trabajo. Así de precarizada está la primera línea de contacto con una sociedad que se necesita para que la rueda gire, para que las cuentas salgan. Y la suma habitualmente sale, sale porque los horarios son incompatibles con la vida, aquellos que son compatibles lo son a costa de contratos con jornadas míseras que no te permiten llegar a final de mes. Difícil equilibrio. Tan difícil como equilibrar aquello para lo que te dicen que te contratan y aquello que finalmente terminas haciendo.

Sumar sigue siendo  lo  que cuenta  y  ¿qué   se   necesita para  hacer  informes   sociales? Los códigos deontológicos de las personas que  apostaron su profesión al ámbito   social no parece que importe mucho. Lo que sigue siendo importante es que la propuesta que hagamos para ganar el pliego sea la más baja posible. Lo importante es que el 31 de diciembre ayuntamientos, comunidades, ministerios, nos digan que seguimos un año más,  que  nos  renuevan el servicio. Que la rueda de la precariedad que tiene como misión mejorar la vida de la gente siga, aunque sea a costa de empeorar los derechos de la clase trabajadora. Porque  este  es al fin y al cabo el doble juego en el que las administraciones ahorran con condiciones precarias y las empresas ONG compiten por la oferta más baja. Así que todo el mundo  ahorra, ya sea  en  calidad,  en  derechos o en dignidad. »Porque ahorrar es ganar». Una clase trabajadora que en el Tercer Sector está conformada      mayoritariamente por mujeres. Mujeres que soportan, en su mayoría, condiciones laborales precarias: jornadas parciales, jornadas reducidas, mayores tareas de intervención directa, dificultades para conciliar, contratos de duración determinada. El capitalismo vuelve a hacer malabarismos con la igualdad y aquí, donde las mujeres tenemos más presencia numérica, estamos infrarrepresentadas en los puestos de responsabilidad.

Nosotras, mujeres y hombres que prestamos nuestra fuerza de trabajo en el denominado Tercer Sector, que nos dicen que contribuimos con nuestra fuerza de trabajo a combatir  la desigualdad y repartir los beneficios de forma más equitativa entre la población. ¿A quién hacemos llegar nuestra voz para dignificar nuestras condiciones laborales?

¿Al jefe? ¿Al ministro? ¿Al consejero? ¿O al alcalde?

Nosotr@s, obligadas a dudar en esta esquizofrenia que es trabajar con personas vulnerables a la vez que las empresas ONG nos tratan como a tornillos sustituibles. Nosotras, hartas de esa antinatural convivencia entre tratar a las personas como números y las auténticas transformaciones sociales. Nosotras qué camino queremos alcanzar. Administraciones y empresas ONG, nosotras estamos en el camino de la dignidad, la defensa de los derechos de las personas trabajadoras y la denuncia de modelos de intervención social basados en la competitividad, el bajo coste, la mano de obra gratuita y la precariedad.

[1] El Tercer Sector es aquel sector de la economía compuesto fundamentalmente por entidades sin ánimo de lucro que prestan  servicios tales como  teleasistencia, ayuda a domicilio, recursos residenciales, centros de día, mediación social, acompañamientos, etc).



martes, 30 de noviembre de 2021

[Albarracín] Publicación censo electoral provisional próximas elecciones sindicales.

Hoy 30 de octubre de 2021 se ha publicado el censo electoral provisional, para las elecciones que se celebrarán el 13 de enero de 2022 en el centro de trabajo de Madrid-Albarracín. 

En Source (https://source.myatos.net/ES/Pages/Home.aspx) existe una pestaña que pone elecciones sindicales Totales Centro de Trabajo de Madrid Albarracín

Entrad en dicho enlace y en el censo electoral provisional podréis verificar vuestros datos:




lunes, 29 de noviembre de 2021

[Albarracín] Calendario de Elecciones Sindicales

Hoy 29 de noviembre de 2021 ha tenido lugar la constitución de la mesa electoral en el centro de trabajo de Albarracín 25, el calendario previsto:



viernes, 26 de noviembre de 2021

[Boecillo] Elecciones Atos IT: Resultados

Hoy 26 de noviembre de 2021 se han celebrado las Elecciones para elegir el Comité de Empresa con 9 Delegad@s que corresponde al centro de trabajo de AtoS IT en Boecillo (Valladolid).

Estos han sido los resultados:






jueves, 25 de noviembre de 2021

25N 2021: Abre los ojos ante las Violencias Machistas

 Día Internacional contra las Violencias Machistas

Es mucha la violencia que diariamente sufrimos las mujeres en este sistema capitalista y patriarcal, y en muchas ocasiones se invisibiliza y se normaliza. No seremos cómplices con nuestro silencio. Por eso, el día 25 de noviembre, abrimos los ojos y alzamos la voz todas juntas para decir: ¡¡Basta!!

Basta de asesinatos machistasBasta de violencia vicaria, de violencia económica… en definitiva, Basta de violencia patriarcal. Alzamos la voz, para exigir seguridad, respeto e igualdad, en todos los espacios de nuestras vidas.

Nuestro cuerpo y nuestra sexualidad no son armas para destruir al enemigo, ni objeto de trata en manos de explotadores, ni vasijas reproductivas al servicio del mercado, ni son el territorio de ninguna religión, ni de violadores solitarios o en manada.

La violencia que nos quita la vida, que nos tortura y oprime, que nos viola, que cosifica nuestros cuerpos y nos empobrece, está aquí y en todo el mundo. Algunas veces dolorosamente visible, pero otras muchas conviven con nosotras y es aceptada por esta sociedad como, por ejemplo, la omisión de la perspectiva de género en la medicina.

Para este capitalismo hetero-patriarcal es “natural”, y hasta necesaria, la existencia de una ultra derecha que niega la violencia machista, persigue la diversidad sexual, fomenta el odio hacia las personas Trans y se declara abiertamente racista, sabiéndose protegida por una justicia punitiva. Nos quieren calladas, sumisas, obedientes, quebradas… Pero nos encontrarán más unidas, con mayor sororidad y diversidad, más independientes, más luchadoras.

El actual mercado laboral no es ajeno a la violencia que sufrimos las mujeres. Tenemos los salarios más bajos, los empleos más precarios, somos la mayoría en las colas del paro y, cuando nos jubilamos, percibimos pensiones de miseria, perpetuando la brecha salarial y las discriminaciones sufridas durante nuestra vida laboral.

Por el contrario, somos la base que soporta los trabajos no remunerados, los cuidados imprescindibles para mantener la vida y al propio sistema.

Desde CGT seguiremos organizándonos para visibilizar y denunciar la lacra de la violencia de estado.

Un  patriarcado

Más de 1.300 mujeres asesinadas




lunes, 22 de noviembre de 2021

Precariedad laboral y más miseria, el saldo de la política sindical de CCOO y UGT

¡Recuperar el sindicalismo combativo, democrático y anticapitalista!

Hace mucho tiempo que los dirigentes de CCOO y UGT dejaron de lado la acción sindical cotidiana y el esfuerzo por fortalecer los sindicatos como instrumentos de lucha. Han renunciado, sin ningún disimulo, a organizar a los sectores de la clase obrera más desprotegidos y han abandonado a su suerte a los millones de jóvenes que son brutalmente explotados en la hostelería y la pequeña y mediana empresa.

Estos “líderes sindicales” limitan la movilización a realizar, de vez en cuando, alguna acción testimonial. Mientras, miles de activistas sindicales (muchos de ellos afiliados de base de CCOO y UGT), junto a millones de trabajadores, se enfrentan cotidianamente a la creciente presión de los empresarios y a unas condiciones laborales que se degradan paulatinamente.

Tras la montaña de frases rimbombantes y de propaganda con que el gabinete de prensa del Ministerio de Trabajo, el Gobierno y los dirigentes de CCOO y UGT nos bombardean continuamente, se encuentra la cruda realidad de las condiciones de vida y trabajo de la clase obrera y la juventud en el Estado español.


Precariedad, bajos salarios, pérdida de derechos y jornadas de trabajo interminables

Según un estudio de la consultora de recursos humanos Hays[1], un 54% de los asalariados vio aumentada su jornada laboral en 2020-21, un 34,4% tuvo que trabajar algún sábado y un 20,4%, algún domingo.

El 60% de los trabajadores declaran que hacen horas extras gratis. En el segundo trimestre de este año se contabilizaron 2,8 millones de horas extra semanales no pagadas, un 10% más que en el primer trimestre.

La precariedad laboral lleva muchos años instalada en el mercado laboral español, siendo la juventud la principal víctima. La tasa general de temporalidad es del 26,3%, y entre los menores de 29 años alcanza el 54,7%. Además, el 38% de los jóvenes entre 15 y 24 años está en paro, el nivel más alto de toda la OCDE.

El salario medio cayó en 2020 un 3,1%, el mayor descenso en 50 años (Cinco Días, 1/03/2021). A pesar de este retroceso, CCOO y UGT siguen contribuyendo a que el poder adquisitivo continúe deteriorándose. Los salarios pactados en convenio crecieron hasta julio un 1,54%, frente a una inflación del 2,9%. (Efe, 26/8/2021). A día de hoy, la inflación ya ronda el 4%.

Mientras, los directivos de empresas como Repsol o Inditex cobran respectivamente 387 y 298 veces más que sus trabajadores (Europa Press, 17/3/2021).

En estas condiciones, Pepe Álvarez, secretario general de la UGT, declaró hace poco que la última subida de 15 euros del SMI era una “mierda” y una miseria. Estas declaraciones son una muestra gráfica de la esencia de la política de los dirigentes de CCOO y UGT: frases vacías y palabrería, al mismo tiempo que avalan, aprueban y firman las medidas que dicen criticar. Cinismo en estado puro.

A la vez, el derecho a huelga es cada día más papel mojado. Los servicios mínimos que imponen las empresas, y avala el sistema judicial a su servicio, es el arma rompehuelgas más eficiente con que cuenta la patronal. Su eficacia se ve reforzada en la medida que desde los grandes sindicatos no se da la más mínima batalla (salvo la casi siempre estéril denuncia judicial) para acabar con la prohibición de hecho de la huelga que suponen los servicios mínimos abusivos.

El actual conflicto en RENFE, donde la empresa ha impuesto unos servicios mínimos de hasta el 72%, es el último ejemplo de esta situación.

Por otro lado, las grandes empresas siguen destruyendo empleo, mientras acumulan beneficios obscenos. El caso más significativo es el del sector bancario.

La banca española, que desde 2008 acumula más de 100.000 despidos, ha destruido este año 5.408 puestos de trabajo y cerrado 1.374 oficinas, y tienen previsto acabar el año con cerca de 10.000 despidos más y con la clausura de otras 1.534 sucursales. Toda esta sangría ha sido refrendada por las direcciones de CCOO y UGT. En paralelo, los beneficios del Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter  ascendieron a 11.127 millones de euros, en el primer semestre de este año.


La pobreza y la exclusión social siguen aumentando

El resultado de la renuncia de los dirigentes de CCOO y UGT a la acción sindical combativa es que la pobreza se extiende entre la clase obrera. Según la Encuesta de Condiciones de Vida del año 2020 del INE, la tasa de riesgo de pobreza y/o exclusión social se situó en el 26,4% de la población (12.495.000 personas), frente al 25,3% registrado el año anterior.

En los últimos doce meses, el 13,5% de la población tuvo retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal o en la compra a plazos, frente al 8,3% en 2019. Mientras los beneficios de las eléctricas se disparan gracias al tarifazo, el 10,9% no pudo permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada, frente al 7,6% en 2019.

Aumenta también el número de personas que llega con mucha dificultad a fin de mes, pasando de 3,6 millones en 2019 a 4,7 en 2020. 2,5 millones de trabajadores, el 13% de la fuerza laboral, se encuentran actualmente por debajo del umbral de la pobreza (web RTVE, 29/6/2021).


Hay que recuperar un sindicalismo de clase  y combativo

Estos datos demuestran taxativamente que el mal llamado “diálogo social”, del que tanto se ufanan CCOO y UGT, solo sirve para atarnos de pies y manos e imponer los planes patronales.

Nos enfrentamos a una situación dramática y a un futuro incierto en el contexto de una profunda crisis del sistema capitalista. La clase obrera, especialmente sus sectores de vanguardia, tiene ante sí el reto de construir una dirección sindical armada con un programa de clase, con métodos de lucha combativos, democráticos y asamblearios, que recuperen la defensa de los intereses inmediatos de los trabajadores como parte de la lucha por la emancipación definitiva de los oprimidos.

Sí hay alternativa. Una sociedad donde los trabajadores y trabajadoras organicemos la producción y los enormes recursos existentes atendiendo a las necesidades sociales, erradicando así la esclavitud de la explotación capitalista. Hay que luchar por una sociedad libre de opresión, una sociedad socialista.

Izquierda Revolucionaria

[1]  El 54% de los españoles trabaja más horas por el impacto del coronavirus y el aumento del teletrabajo, según Hays