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jueves, 13 de noviembre de 2025

DENUNCIAMOS LA FALTA DE VOLUNTAD NEGOCIADORA DE LA EMPRESA

 ¡BASTA DE PASIVIDAD Y DESPRECIO A LA RLPT!

Desde CGT denunciamos la actitud pasiva, opaca y autoritaria de la empresa, que una vez más menosprecia a la Representación Legal de las Personas Trabajadoras (RLPT) y bloquea cualquier avance real en materia laboral.

La dirección solo cumple con lo justo y obligatorio por ley, limitándose a informar cuando no tiene más remedio.

Pero no convoca reuniones, no escucha propuestas, no negocia, y no muestra el más mínimo interés por mejorar las condiciones de la plantilla, impone sus propuestas sin negociación alguna, de manera unilateral como es su costumbre.

Esta forma de actuar demuestra lo que ya sabíamos:

     * No hay transparencia.
     * No hay diálogo.
     * Y, sobre todo, no hay voluntad de mejorar las cosas.

Temas esenciales como el calendario laboral, la organización de los puestos de trabajo o la planificación de la carga de trabajo siguen sin abordarse de forma participativa. La empresa se limita a imponer sus decisiones, ignorando el papel legítimo de la RLPT y pisoteando el derecho a la negociación colectiva.

Desde CGT lo tenemos claro:

Cumplir con lo mínimo no es negociar.

Informar no es dialogar.
Y despreciar a la representación sindical es despreciar a toda la plantilla. 

No vamos a quedarnos de brazos cruzados.
Seguiremos denunciando cada incumplimiento y defendiendo la voz de las trabajadoras y trabajadores, porque la dignidad no se firma, se conquista.

miércoles, 29 de octubre de 2025

Integración condiciones, Unificación sí, pero no a costa de perder derechos

Desde CGT queremos manifestar nuestra profunda preocupación por el rumbo que está tomando la negociación de integración de condiciones laborales que se está planteando desde la empresa.

Lo decimos sin rodeos: la propuesta, tal como está ahora, es inaceptable.
La dirección habla de "homogeneizar", de "armonizar", de crear "unas condiciones más justas para todos", pero cuando se analiza en detalle la propuesta, la realidad es muy distinta:
 
  • Para muchos compañeros y compañeras, esto significaría perder derechos laborales ya consolidados tras años de trabajo y negociación colectiva.
  • A cambio, los supuestos "beneficios comunes" son mínimos, difusos y, en muchos casos, aplicables a una minoría.
No podemos aceptar que la mejora para unos pocos se construya sobre el retroceso de otros, no podemos permitir que se utilice la integración como excusa para nivelar hacia abajo.
Después de la última propuesta enviada por la empresa, hemos respondido con un correo con estos puntos sobre su documento:
 
  • No mejora la conciliación (art.34.8).
  • Los importes no están actualizados (pérdidas de poder adquisitivo).
  • Vemos pérdidas de derechos adquiridos sin compensación, o con compensación insuficiente.
  • Inaceptable la propuesta de adaptación de las nóminas al convenio de consultoras.
  • En Total desacuerdo con la propuesta de identificar y asignar categorías después del acuerdo y la de compartirlas con la comisión de seguimiento. 
También hemos manifestado que sería positivo para el avance de las negociaciones poner encima de la mesa datos oficiales objetivos y contrastables, para llevar a cabo un estudio y análisis veraz de la situación y de los impactos sobre la plantilla de las propuestas que se realizan (datos tanto económicos como de beneficios sociales y de la evolución económica de la sociedad etc.). Ver por colectivos el impacto real en cada uno de los apartados, y en este sentido solicitamos información económica oficial (registro retributivo, registro mercantil etc.) y comparativa de colectivos. 

Desde CGT valoramos siempre el diálogo y el consenso, pero nunca a costa de retroceder en derechos adquiridos. Lo que se está poniendo sobre la mesa no es una mejora colectiva: es un ajuste encubierto que perjudica a parte de la plantilla. 

La empresa tiene la responsabilidad de construir condiciones más equitativas sin recortar lo que se ha conseguido con años de lucha, negociación y compromiso por parte de las personas trabajadoras. Igualdad sí, pero no a costa de perder lo que es justo y ya ganado. 

✊ Seguiremos informando. Seguiremos trabajando y luchando para frenar este planteamiento tal como está formulado. Y si no hay cambios sustanciales, nos opondremos con todos los medios legales y sindicales a nuestro alcance.


lunes, 24 de febrero de 2025

La estrategia de deterioro de lo público y la huelga en Correos: un ejemplo de lucha sindical

Correos en huelga, fuente de la imagen https://www.elsaltodiario.com/


El próximo 26 de febrero, la plantilla de Correos junto con la CGT irá a la huelga para evitar lo que podría ser la "estocada de muerte" al servicio postal público. Esta situación no es casualidad ni un problema puntual: forma parte de una estrategia de desmantelamiento de lo público que hemos visto repetirse una y otra vez. Noam Chomsky lo explicó con claridad en su análisis sobre las tácticas neoliberales: primero se deteriora un servicio público, se lo hace ineficiente a propósito y luego se utiliza ese deterioro como excusa para privatizarlo o reducirlo drásticamente.

Correos es un ejemplo claro de esta estrategia. Desde hace años, sufre recortes de plantilla, sobrecarga de trabajo y una precarización de las condiciones laborales que buscan hacer que el servicio sea cada vez menos eficiente a ojos de la ciudadanía. Una vez que la percepción de "servicio ineficiente" se instala en la sociedad, se abre la puerta a privatizaciones parciales o al desmantelamiento del servicio público en favor de intereses privados.

CGT: un sindicalismo independiente para defender lo público

A diferencia de otros sindicatos mayoritarios, que dependen de subvenciones y de pactos con el poder, en CGT somos independientes y no tenemos compromisos con nadie que no sean los propios trabajadores. Esto nos permite plantar cara cuando las políticas van en contra de los derechos laborales y los servicios públicos, sin ceder a presiones externas. No respondemos a las directrices de las cúpulas sindicales subordinadas a intereses políticos o empresariales, sino a la voluntad de la plantilla.

Este caso de Correos nos recuerda lo importante que es contar con sindicatos combativos y no domesticados. En nuestra propia empresa, enfrentamos situaciones similares en las que la presión sindical es la única herramienta efectiva para defender nuestros derechos y evitar el deterioro de nuestras condiciones de trabajo.

La lucha es el único camino

El proceso de desmantelamiento de lo público no es inevitable, pero requiere de movilización y organización. La huelga de los trabajadores de Correos es un paso en la defensa de un servicio esencial que no puede quedar a merced de los recortes y la privatización. Desde CGT, apoyamos estas luchas y reivindicamos la importancia de un sindicalismo independiente, sin ataduras, que defienda de verdad los derechos de los trabajadores.

Porque cuando el poder aprieta e intenta recortar y privatizar, solo la acción colectiva y la presión sindical pueden frenar el golpe. Y en CGT, esa es nuestra prioridad: luchar sin concesiones por los derechos de la plantilla de ATOS IT.


Fuentes y enlaces de referencia:

La plantilla de Correos va a la huelga el 26 de febrero para evitar la “estocada de muerte” al servicio postal

CGT en Correos convoca huelga contra el Acuerdo Marco

https://cgtcorreosfederal.es


miércoles, 22 de enero de 2025

Las consecuencias de ignorar la flexibilidad laboral














En los últimos años, las prioridades de los trabajadores han cambiado. La pandemia nos enseñó que es posible trabajar desde casa sin perder productividad, e incluso ganar en calidad de vida. Pero, ¿qué ocurre cuando las empresas se resisten a ofrecer flexibilidad? Las cifras no mienten: exigir presencialidad total no solo perjudica a los trabajadores, sino también a las propias empresas.

El coste de ignorar las necesidades de los empleados

Las empresas que insisten en un modelo rígido de cinco días en la oficina están pagando un precio alto. Los datos revelan que estas ofertas reciben un 20% menos de candidaturas y tardan el doble en cubrir vacantes. Esto no es casualidad: los trabajadores buscan algo más que un salario. Priorizan la conciliación personal, la posibilidad de gestionar su tiempo y trabajar en un entorno donde se sientan cómodos y valorados.

Para los empleados, el mensaje es claro: sin flexibilidad, no hay futuro. Y para las empresas, también debería serlo. La rigidez no solo afecta a la contratación, sino también a la retención del talento. Estudios recientes señalan que hasta un 44% de los trabajadores está dispuesto a cambiar de empleo si no encuentra las condiciones de flexibilidad que necesita. ¿Realmente vale la pena perder a los mejores profesionales por no adaptarse?

Flexibilidad no significa pérdida de productividad

Uno de los grandes miedos de las empresas es que en casa se trabaje menos. Sin embargo, los estudios lo desmienten: los trabajadores en entornos flexibles son más eficientes, están más comprometidos y tienen niveles más altos de motivación. No se trata de "vaguear", sino de trabajar en mejores condiciones. Además, las empresas que han apostado por modelos flexibles han logrado reducir costes, aumentar la satisfacción de sus equipos y mejorar su reputación como empleadores.



Reflexiona: ¿Qué necesitas para trabajar mejor?

Como empleado, es importante que te hagas esta pregunta. Si trabajar desde casa te permite conciliar, reducir gastos o evitar horas en el tráfico, es legítimo que lo exijas. No se trata de un capricho, sino de una necesidad que mejora tu calidad de vida y tu rendimiento. Las empresas que realmente valoran a sus trabajadores lo entienden, y las que no lo hacen están perdiendo en todos los frentes.

Por otro lado, como empresa, ignorar esta realidad es cerrar los ojos ante un mercado laboral que ha cambiado para siempre. Escuchar a los trabajadores y ofrecer soluciones personalizadas no es un gesto de generosidad, sino una estrategia para evolucionar y mejorar en un entorno competitivo.

Flexibilidad: una batalla que debemos ganar juntos

La lucha por la flexibilidad laboral no solo beneficia a los empleados, sino que construye un entorno de trabajo más justo y humano. En la CGT, seguimos insistiendo: los derechos laborales no son negociables, y adaptarse a las necesidades de las personas es el primer paso para lograrlo. Reflexionemos juntos, actuemos juntos, porque el futuro del trabajo no puede ser rígido ni excluyente. La flexibilidad no es un lujo, es un derecho.