CONTRA LA PRECARIEDAD Y LA POBREZA,
ANARCOSINDICALISMO.
La CGT no podemos permanecer en
silencio mientras los salarios pierden poder adquisitivo, la vivienda se
encarece sin límite, los alimentos de primera necesidad para mantener una dieta
equilibrada son intocables, el Euribor hace imposible en muchos casos el pago
de las hipotecas, los alquileres, liberalizados sin ningún control, la luz y
los servicios básicos están por las nubes, llevando cada vez más personas a
la pobreza y la indigencia. Mientras tanto los bancos, las energéticas y las
grandes empresas obtienen cuantiosos beneficios.
El motivo de este llamamiento a
tomar las calles, a mostrar la disconformidad con la situación actual está más
que justificada. No entendemos aquellos que escondiéndose detrás del dialogo
social permanente consagran que los ricos sean cada vez más ricos y los
pobres más pobres, pactando convenios de miseria y taladrándonos con la
idea de que hay una crisis, cuando lo que hay es una concentración de riqueza
en pocas manos.
Nosotras
estamos luchando en cada empresa, en cada sector, allí donde tenemos presencia
para revertir esta situación y acabar con la impunidad del liberalismo
económico basado en la depredación y el egoísmo. En contraposición a la
solidaridad y el apoyo mutuo, banderas que el movimiento obrero no debemos
abandonar ya que son nuestra fuerza.
Tener un trabajo no
garantiza tener medios económicos para vivir, de hecho, la mayoría de la clase trabajadora subsiste con salarios de
miseria, para intentar cubrir las necesidades y poco más.
En la CGT tenemos claro que las
soluciones al elevado precio de los alimentos, la energía, el transporte, la
vivienda o la asfixiante subida de las hipotecas no nos las van a proporcionar
los políticos, sean del signo que sean. Si no hacemos nada, si no seguimos
saliendo a las calles y nos quedamos de brazos cruzados, estaremos confiando
nuestro futuro precisamente a esos políticos, empresarios y sindicatos
mayoritarios que son los causantes de la miseria y las desigualdades que se
vienen desarrollado a toda máquina durante los últimos años.
No nos engañemos. Sabemos que
detrás de cada crisis hay una enorme estafa a la clase trabajadora para que “paguemos
las de siempre”.
Las únicas soluciones reales
serán las que consiga la clase trabajadora en las calles. Os animamos por
ello, a todos y a todas, a que participéis en la manifestación del 1de mayo.
“Por un reparto más justo de
la riqueza y por unas condiciones de trabajo dignas para toda la clase
trabajadora”
Inundemos
las calles.



